
El Banco de la Reserva de Australia ha dado un giro drástico a su política monetaria que sin duda repercutirá en los mercados financieros. Este cambio se debe a la incertidumbre que reina en los sectores bancarios internacionales y demuestra que incluso los grandes bancos pueden tomar medidas drásticas cuando es necesario. Los inversores deben mantenerse informados de la evolución




